jueves, febrero 26, 2009

La teta asustada

"Fausta tiene la teta asustada. La teta asustada no es una creencia, es una enfermedad, una antigua enfermedad. Se contagia a través de la leche materna de las mujeres que fueron violadas durante la gestación y la lactancia. Sus hijos se infectarán de manera irremediable de ese silencioso terror.
Uno de estos hijos es Fausta, quien sufre de un miedo atávico que la invade por completo y además, guarda un secreto que no quiere ni puede revelar. Pero debe cumplir una promesa: llevar a su madre, que acaba de morir, a su pueblo natal. Para hacerlo debe encontrar la salida del laberinto que está dentro y fuera de ella. La teta asustada cuenta la búsqueda de un florecer. Un viaje del miedo a la libertad."

Esa es la sinopsis de la producción peruano-española del mismo nombre que el 14/feb pasado se llevó el Oso de Oro en la Berlinale, el Festival de Cine de Berlín 2009, a la mejor película.
Aún no se ha estrenado en Perú pero, lógicamente, semejante notición se ha esparcido como polvo, a tal punto que yo que vivo ajena al cine menos comercial -más aún del peruano-, me he enterado y hasta se me dió por contarlo aquí.

He visto el trailer y a pesar que no es el tipo de película que prefiero -creo que lo conté en otro post-, el hecho de que sea peruana y haya sido filmada allí, imaginarán que me despiertan una curiosidad enorme. También he leído algunos comentarios muy dispares sobre el guión -del resto, todos han sido unánimes: estupenda-. Algunos negativos y otros recontra positivos y llenos de orgullo. Uno de los negativos era una especie de autocrítica que comparto en cierta medida, aunque menos acaloradamente. Y que, a pesar que pienso que nada tenía que ver con lo comercial o el mensaje emotivo que pareciera ofrecer el film (digo... al fin y al cabo es una película y punto), pienso que valen la pena oir de vez en cuando para luego meditar un poco. Eran un par descripciones poco gratas de determinados aspectos de la riquísima y dispar sociedad peruana a la cual, aunque lleve casi la mitad de mi vida afuera, por supuesto pertenezco. Quien esté interesado en escucharlos seguramente los encontrará en la web y ni qué decir quienes viven en Perú, ya los deben haber oído.

Aquí les dejo uno de los varios enlaces que hay publicados en youtube. Para quienes estén interesados en verla, dicen que se estrena en septiembre.

Hasta pronto!


jueves, febrero 19, 2009

Calurrrr

Yo a las 8 a.m.
Yo a las 5 p.m.

Telam:
En la Ciudad, la térmica alcanzó los 40 grados.
La ola de calor se encuentra esta tarde en su máxima expresión y los 35,1° de temperatura que se registraron a las 16 en Capital y alrededores se sintieron como 40°9.

martes, febrero 17, 2009

Venta de autos y afines

Aquí, como en cualquier lado, aquellos que tienen el auto en venta y quieren correr la noticia para sacárselo rapidito de encima; recurren al popular boca en boca, lo publican en los clasificados del fin de semana, suben su foto a los sitios de internet creados para tal fin y, por supuesto, colocan su papelito en el vidrio diciendo: en venta, llamar a tal teléfono...
Sin embargo, además de todas esas herramientas, hay muchos que recurren a una bien tradicional y particular:

“botella de plástico, cargada con agua y puesta en el medio del techo”.
Así mismito. Y ojo que no importa el tipo de auto
(aclaro porque el de la foto es uno viejito).

Cuando vas por la calle y ves un auto estacionado que encima suyo tiene una botella –casi siempre son los envases usados de lejía/lavandina- con agua adentro, no significa que el dueño estaba bajando las compras del súper y distraídamente la apoyó en el techo y se la olvidó… noup.

Recuerdo que cuando llegué a vivir a Buenos Aires y me crucé con uno por primera vez, no entendí nada.
Aunque parezca absurdo –y no vale reirse-, me preguntaba: “cómo puede ser que alguien se olvide un botellón encima del auto? Y en el centro! Cómo hizo para ponerlo allí? Se puede ser tan distraido? Y cómo es que nadie se lo ha robado aún?... sin comentarios…
Ya sé que eran preguntas demasiado bobas... pero en mi defensa puedo decir que tenía apenas diecinueve años y jamás había visto algo similar en Lima!. Claro que, cuando me crucé con el tercer o cuarto entendí que eso no era casualidad así que me saqué la duda haciendo lo más básico y útil para un recién llegado a cualquier lugar: preguntando.

Sin embargo –y con esto seguro que se van a sorprender hasta nuestros amigos argentinos- hace poco vímos algo que ninguno de los dos había visto jamás (aclaro que Fabián es argentino y ha vivido aquí toda su vida)... Miren:

Ibamos camino a Marcos Paz (un lugar a las afueras de Buenos Aires, a unos ochenta km.) y en plena ruta, a las afueras de un ranchito todo descuajeringado, vimos a este caballo pastando de los más tranqui con su botella de lavandina encima!! jajaja
Un genio el dueño! Qué mejor manera de AVISAR que vende un caballo! Claaaro! Lo puso cerquita a la ruta, le montó su botellón de lavandina y lo dejó allí tranquilito para que todos los que pasasen por allí supiesen que estaba en venta.
Díganme si eso no es creatividad pura?

Hasta pronto!

jueves, febrero 12, 2009

Identificadas, se busca.

Jaja, miren este video que me mandó mi amiga Eleonora desde Mar del Plata (gracias, Elo!). Está en inglés pero tiene subtítulos. Mientras lo veía y me reía, un par de imagenes vinieron a mi mente...



La primera fue del tiempo en que vivimos en casa de mi abuela materna, por razones obvias: era como vivir con dos mamás!. No sólo había que escuchar a mi madre con su rosario de indicaciones… sino que también a mi abue que de alguna manera trasladaba toda su "maternalidad" a nosostros los nietos!!! wooo...
La verdad que ser chico es una jodienda para algunas cosas o al menos lo era en mi época. Tengo la impresión que ahora las cosas son más livianas en lo relacionado a la disciplina.

Durante mi infancia y adolescencia -al menos en mi familia-, atreverte a refutar cualquier “indicación” materna era lo más parecido a firmar tu sentencia de muerte. Recuerdo que una de las cosas que mi mamá decía siempre, siempre, siempre y que a mi me fastidió siempre, siempre, siempre, era: "SALUDASTE HIJITA?" grrrr... más de una vez debo haber sentido ganas de responder: "no má, no salude ni voy a saludar y ya no me lo digas que me lo sé de memoria!!!
Peeeero... por supuesto no lo hice jamás. Responder algo así hubiese sido peligroso, arriesgado, impensando. Ni un loco lo hubiera hecho. Y ojo, que mi madre no era un ogro o algo parecido, nada de eso. Simplemente antes no se refutaba nada o casi nada.

Ahora bien, cerrando con mi madre y mi abuela; la segunda imagen que vino a mi mente fue: la mía, que aún no tengo hijos, diciéndole casi todo eso A MI ESPOSO!!!! Qué horror!!!...
Por favor díganme, las que tienen hijos y las que no, si les sucede lo mismo. A él le hago creer que todas somos así y casi que le sugiero que se lo tome con humor porque dudo que esto vaya a cambiar algún día. Será algo que se lleva en los genes? channn!... jaja

Pregunto:
Algun@ de ustedes es actualmente víctima de tanta "maternalidad"?
Y, cual es ESA frase que oyeron hasta el cansancio durante su chiquititud? Da para compartirla y hacer blogoterapia juntos? ;-)

Nos vemos. Hasta pronto!